"...Veritas desiderit ambulare nuda et mendacium invenit culpa cum peccati nomine ad tutum se recipere"
Desde el fondo de sus infiernos mi alma grita
grita, pero nadie escucha:
Y es que afuera no es la Verdad quien libre manda,
hace ya tiempo la condenaron.
Es la mentira con soberbia quien gobierna el cielo,
con su traje de arrogancia,
invadiéndolo todo
de humeante intolerancia,
de dioses justicieros,
culpas
e intimidantes palabras.
Mi alma
prefiere quedarse triste,
impotente
y demasiado cansada
en el fondo de sus infiernos,
huyendo de quien inquisidoramente, en nombre de algún dios, tortura,
tergiversando palabras.
Allí puede, en paz, caminar desnuda
respirar, amar,
y gritar a los cuatro vientos,
aquello que la mentira calla.
