
La mujer se sentó a ver el mar... de tarde, casi de noche, sóla, pero tranquila... y sólo una palabra vino a su mente... esperanza...
Luego recogió sus eternos sueños,
aquellos que quedaron medio rotos, por una jugarreta del tiempo...
y los acomodó con cuidado en una cajita...
... sintió la arena bajo sus pies y empezó a caminar sobre una arena limpia, nueva, sin huellas...
... el camino sigue...
...y ella sólo quiere ver lo que le espera adelante...

