11 de enero de 2008

Dos Silencios


Silencio,
terrible arma,
me sume en mis tristezas,
en mis miserias,
y desesperanzas.
En un mar muy oscuro,
que de nuevo se levanta
y ruge con fuerza,
haciendo que dude mi alma,
siento que vuelvo a hundirme,
en un desamor sin palabras…

Pero al hundirme,
hoy, el panorama cambia,
estuve ya aquí abajo,
y le gané, al miedo,
la batalla…

Mar
tu silencio profundo,
ayer me permitió escuchar, la esencia de mi alma.
Amar me hizo más fuerte,
... ya se quien soy...
Y hoy las olas, ya no me engañan…
Me iré tranquila caminando sobre la arena,
y regresaré a mirarte,
… cuando el calor del atardecer,
te devuelva la calma.