23 de febrero de 2008

Libro














Cuando el ruidoso tiempo grita ¡ya basta!
y aquella rueda que gira eternamente sin sentido, se detiene,
de nuevo el conocido abismo se levanta
y mi ser sin tiempo, no comprende...

Encuentro aquella, tu roca, en medio del cielo,
con sus nubes cambiantes, que parecieran pertenecer a otra realidad,
sobre ella:
un sabio libro medio leído,
un irrealizable sueño medio vivido...

El tiempo juega,
el espacio desaparece,
¿qué pasa?
¡El libro!... ¡busco el libro!
y todas sus letras callan.
Grito en el más absoluto silencio.
Lloro en la más apacible calma.

Sólo para darme cuenta,
que en realidad, no lo necesitaba.

...Y estoy contigo de nuevo, sentada en tu roca,
esta, tu roca, en medio del mar,
sumergida en el trabajo cotidiano de aquellos pescadores,
que curiosos pasan y saludan
...realidad.

Me haces mirar el libro,
las palabras desaparecen, se borran, no importan...
...levanto la vista para preguntarte
dejaste algo de tu libertad suspendida en el aire...
pero tú, ya no estás...

Sobre mis piernas un libro en blanco, con la fecha de hoy arriba
... y a mi alrededor, el mar.