11 de noviembre de 2007

Hacia la Serenidad

Mejor huir de la realidad del mundo
que con sus inexistentes reflejos engaña,
creando sólo un infinito vacío,
al intentar acallar la desesperanza.

Como no le pertenezco a realidad alguna,
mis sueños no se atan a ninguna amarra.
Si debo volar, vuelo libre,
…sin heridas, ni palabras.























Buscando aquel sereno espacio sin tiempo
donde gastadas ya todas mis lágrimas,
regrese al día, en que reconoceré tu mirada,
entonces me sentaré allí, en silencio, a escucharte
eternamente, sin modificar nada.

1 comentario:

Jo mateixa dijo...

Qué maravilla de palabras.
Gracias por compartirlas con otras almas perdidas que buscan también un rincón de calma.