
...y es que duele,
tu presencia...
Encierra
aquel suspiro suspendido en el aire eterno
de una verdad
silenciada
¿recordada?
¿soñada?
...amada.
Una caricia que plena y sin tiempo
grita
buscando espacios imposibles
en un mar de palabras...
¡y es que las palabras no existen!
¿quién cometió el error?
¿quién le puso piel al alma?
No hay comentarios:
Publicar un comentario